Actualidad noticias

  • RABOBANK: Informe Lácteo Global 3° trimestre de 2026 9/9/2026


    Un mercado en transición

    Resumen

    La producción mundial de leche ha seguido expandiéndose en las principales regiones exportadoras durante el tercer trimestre de 2026, aunque el ritmo se ha desacelerado hasta un 1,4 % interanual estimado, la tasa de crecimiento trimestral más baja desde principios de 2025.

    La oferta de leche se mantiene elevada en EE. UU., Nueva Zelanda y, a nivel general, en la UE, si bien el noroeste de Europa muestra claros efectos del calor. El crecimiento de la producción en Brasil y Argentina también se está moderando debido a comparaciones interanuales exigentes y a las fuertes lluvias. RaboResearch prevé que la producción de leche en las siete principales regiones exportadoras se desacelere hasta el 0,5 % interanual en el segundo semestre de 2026, con una contracción del volumen del 0,2 % en el cuarto trimestre, para luego mantenerse estable durante la primera mitad de 2027.

    Los mercados de leche en polvo han destacado durante el tercer trimestre, liderando una reciente recuperación en un contexto de debilidad generalizada en otros mercados de productos lácteos básicos durante este periodo. La última subasta de Global Dairy Trade (GDT 410) impulsó significativamente los precios de la leche en polvo: la leche desnatada en polvo (SMP) subió un 7,6 % y la leche entera en polvo (WMP) aumentó un 3,0 %, a pesar de los grandes volúmenes ofertados. Esta fortaleza también se ha trasladado a los precios europeos de SMP y WMP, que siguen al alza. Por el contrario, los mercados de grasa láctea (manteca) se mantienen relativamente contenidos debido a la abundante oferta mundial de grasas. Los mercados de queso han mostrado un desempeño rezagado dentro del sector lácteo. En julio, el índice de precios del queso de Oceanía cayó a su nivel más bajo en la plataforma GDT desde 2020, y los precios del queso europeo también se han suavizado a pesar de la sólida demanda de exportación. Los precios del queso en EE. UU. se han mantenido relativamente resistentes; la fuerte demanda de exportación ha ayudado a compensar la debilidad del consumo interno y a limitar la acumulación de existencias. Mantener la competitividad de precios a nivel internacional sigue siendo crucial para sostener dichos flujos de exportación. No obstante, el aumento de la producción de queso y la amplia disponibilidad de producto siguen presionando los fundamentos del mercado mundial del queso. Como resultado, las proteínas lácteas —incluidas la SMP, el concentrado de proteína de suero (WPC) y el aislado de proteína de suero (WPI)— siguen superando el rendimiento de las grasas lácteas, ampliando así la divergencia entre los mercados de proteínas y los de grasas.

    La demanda mundial de productos lácteos se ha mantenido más resistente de lo previsto, a pesar de la persistente incertidumbre económica y la presión sobre los ingresos de los consumidores. La demanda de importación en Asia sigue proporcionando una base sólida para los mercados internacionales; China muestra signos de estabilización y la demanda en el Sudeste Asiático se mantiene robusta. El crecimiento de la demanda se concentra cada vez más en productos ricos en proteínas, impulsado por el interés de los consumidores en la salud y la nutrición, así como por las tendencias dietéticas emergentes relacionadas con los fármacos GLP-1.

    Estos acontecimientos subrayan la importancia estratégica de los ingredientes derivados de proteínas. La fuerte demanda de importación de leche en polvo, ingredientes proteicos y queso sigue apuntalando el crecimiento del comercio, ayudando a absorber la abundante oferta de leche. En conjunto, estas tendencias sugieren que los factores estructurales del consumo están proporcionando una base sólida para la demanda.

    El mercado lácteo de China muestra signos de estabilización tras un prolongado periodo de ajuste, lo que marca un cambio importante para los mercados lácteos mundiales. El crecimiento de la producción nacional de leche se ha desacelerado considerablemente, mientras que la demanda mejora gradualmente, lo que ayuda a reequilibrar un mercado que había lastrado el comercio internacional de lácteos en los últimos años. A medida que se normaliza el equilibrio entre oferta y demanda en China, se espera que las necesidades de importación aumenten ligeramente, brindando un mayor respaldo a los mercados mundiales de leche en polvo. Aunque no se prevé una recuperación rápida de la demanda, China está pasando de ser un factor adverso para el mercado a convertirse en una fuente de apoyo subyacente para la demanda, lo que mejora la confianza en las perspectivas a medio plazo para el consumo y el comercio mundial de lácteos.

    Los márgenes de los productores en las regiones exportadoras de lácteos se están convirtiendo en un indicador clave para los mercados mundiales del sector. Si bien los precios de la leche siguen siendo favorables en muchas regiones productoras, el aumento de los costos de los insumos ha mermado la rentabilidad. El incremento de los costos de los concentrados, fertilizantes, combustible y transporte —impulsado en parte por las tensiones geopolíticas y las interrupciones en la cadena de suministro— sigue presionando la economía de las explotaciones agrícolas. La presión sobre los márgenes ya es evidente en Europa, mientras que el aumento de los costos de los piensos preocupa cada vez más a los productores estadounidenses. En Nueva Zelanda, las sólidas previsiones de precios de la leche siguen respaldando la confianza de los ganaderos; sin embargo, el aumento de los costos operativos en las explotaciones y la subida de los tipos de interés están provocando que los precios de la leche y los costes de los insumos tiendan a converger, reduciendo así el margen de seguridad que había sostenido la rentabilidad en los últimos años.

    Aunque los rendimientos de los productores siguen siendo positivos en la mayoría de las regiones, la rentabilidad es menos segura que a principios de año, lo que aumenta el riesgo de que los productores adopten una postura más cautelosa respecto a la expansión. Si los márgenes continúan estrechándose y el fenómeno de El Niño limita la disponibilidad de piensos y la producción de leche en el hemisferio sur, el crecimiento de la oferta de leche podría desacelerarse más rápidamente de lo que sugieren las previsiones actuales, aumentando así la probabilidad de que la oferta impulse los precios de los productos lácteos básicos de cara a 2027.

    En general, el mercado mundial de productos lácteos parece estar pasando de una etapa caracterizada por un fuerte crecimiento de la producción de leche a otra cada vez más condicionada por la incertidumbre en la oferta. La desaceleración del crecimiento de la producción, la reducción de los márgenes de los productores, las limitaciones estructurales en Europa y la estabilización del mercado chino están contribuyendo conjuntamente a sostener los precios de los productos lácteos básicos. Si bien persisten los riesgos macroeconómicos a la baja, las condiciones meteorológicas en el hemisferio sur serán el factor determinante de la evolución del mercado en los próximos meses. Cualquier alteración significativa derivada del fenómeno de El Niño podría restringir rápidamente el equilibrio de la oferta mundial, reforzando así unas perspectivas favorables para las leches en polvo y las proteínas lácteas de cara al año 2027.


    Mercados Lácteos Regionales

     Estados Unidos:

    Estados Unidos ha sumado cerca de 400.000 cabezas de ganado vacuno en los últimos dos años, lo que ha impulsado un crecimiento significativo de la producción de leche. Este aumento continuará este año y hasta 2027, aunque a un ritmo más lento.

    Unión Europea + Reino Unido:

    El crecimiento de la oferta de leche en la UE se está desacelerando, ya que las secuelas de la sequía, los márgenes más ajustados, la presión normativa y las elevadas cifras comparativas de 2025 frenan el ritmo de crecimiento.

    China:

    El sector lácteo de China se encamina hacia un punto de inflexión —probablemente muy esperado— a partir del tercer trimestre de 2026, con una demanda que se recupera gradualmente y una producción de leche relativamente estable.

    Nueva Zelanda:

    La producción de leche durante los dos primeros meses de la nueva campaña 2026/27 sigue la tendencia de cifras récord del año anterior, pero las alertas por el fenómeno de El Niño podrían frenar este impulso hacia finales del año natural.

    Australia:

    Se espera que el crecimiento de la oferta de leche continúe en 2026/27, aunque a un ritmo más moderado, siendo las condiciones meteorológicas un factor determinante clave en los próximos meses.

    Sudamérica:

    Si bien los márgenes de los ganaderos están mejorando gracias a los precios más altos de la leche en origen, se prevé que la producción siga perdiendo impulso al menos hasta el cuarto trimestre de 2027.


    Argentina:

    El crecimiento de la producción de leche en Argentina se desaceleró bruscamente tras las lluvias excesivas de abril; no obstante, la producción se recuperó en julio, aumentando un 11% respecto a junio y un 3,2% interanual. Actualmente, se proyecta que la producción crezca entre un 1,5% y un 3% en 2026, dependiendo en gran medida de la intensidad del fenómeno de El Niño durante los últimos meses del año. Este periodo es crucial para la producción anual de leche, por lo que unas inundaciones severas podrían situar el crecimiento en el extremo inferior de dicho rango.

    Las regiones lecheras llanas de Argentina siguen siendo especialmente vulnerables a las lluvias intensas y podrían verse afectadas durante el actual fenómeno de El Niño. La mayoría de las explotaciones operan con sistemas al aire libre, y las inundaciones pueden restringir el acceso por carretera, interrumpir la recolección de leche y aumentar los problemas de salud relacionados con las pezuñas. Las granjas de la provincia de Santa Fe y aproximadamente el 95% de las de Entre Ríos siguen dependiendo mayoritariamente de sistemas de producción al aire libre, lo que incrementa su exposición a condiciones meteorológicas adversas.

    La rentabilidad de los productores sigue bajo una presión considerable. El margen acumulado estimado en los últimos 12 meses es cercano al 0%, tras más de un año en el que los precios de la leche en tranquera aumentaron a un ritmo inferior al de la inflación. En los últimos tres meses, el índice de precios de la leche ha evolucionado de forma más acorde con la inflación, pero esta mejora aún no se ha traducido en una recuperación significativa de la rentabilidad.

    El consumo interno de lácteos se mantiene en torno a los 185 litros per cápita. Sin embargo, la demanda global se ve limitada por el escaso crecimiento demográfico, la reducción del tamaño de las familias y un saldo migratorio negativo. El aumento del gasto de los hogares en servicios públicos, transporte, alquiler y educación —derivado en parte de la eliminación de subsidios— también ha reducido la renta disponible para adquirir productos lácteos de mayor valor.

    Como resultado, la demanda interna sigue concentrada en productos de gran volumen y menor precio. Actualmente, cerca del 70% de la producción de leche argentina se destina al mercado interno, mientras que las exportaciones representan alrededor del 30%.

    Los precios en tranquera podrían fortalecerse si continúa la recuperación de los precios mundiales y estos se mantienen por encima de los 3.800 dólares por tonelada métrica para la leche entera en polvo (WMP). No obstante, esta mejora aún no es lo suficientemente clara o sostenida como para alterar sustancialmente las perspectivas de los precios y márgenes internos.

    Dado que la demanda local se centra en productos de menor precio y la capacidad industrial se acerca a sus límites, las condiciones del mercado de exportación seguirán siendo determinantes. Unos precios mundiales más sólidos podrían favorecer los márgenes del sector agropecuario; sin embargo, una capacidad de secado limitada podría impedir que Argentina aproveche plenamente las oportunidades de exportación si la producción de leche se mantiene elevada.


    Que ver hacia adelante

    Perturbaciones en Oriente Medio y mercados energéticos: El conflicto en Oriente Medio, en constante evolución, sigue siendo un factor clave a vigilar para los mercados mundiales de productos lácteos, ya que la interrupción prolongada de los flujos de petróleo a través del estrecho de Ormuz se está convirtiendo cada vez más en el nuevo entorno operativo del mercado. Se prevé que la continua reducción de las reservas mundiales de combustible, los márgenes de refinado del diésel en niveles récord y la limitada capacidad de refinado mantengan elevados los costos de energía, transporte y fertilizantes hasta bien entrado el año 2027.

    Aumento de los costos de los insumos: Si bien el impacto directo en la demanda de productos lácteos ha sido limitado hasta la fecha, el aumento de los costes de los insumos derivado de las perturbaciones en Oriente Medio podría ejercer una mayor presión sobre los márgenes de los productores a escala mundial; asimismo, cualquier escalada de las tensiones regionales plantearía riesgos adicionales para los flujos comerciales, los mercados energéticos y la estabilidad económica general. Por otra parte, la renovada preocupación por los flujos de exportación de cereales desde la región del mar Negro ha contribuido a mantener elevados los costes de los concentrados.

    Este factor podría alterar nuestras previsiones actuales del escenario base para el suministro de leche.

    Riesgo de El Niño: El Niño sigue siendo el principal riesgo para las perspectivas mundiales del sector lácteo. Aunque las previsiones de precios de la leche se mantienen en niveles históricamente altos, el mercado centra cada vez más su atención en la posibilidad de que se produzcan condiciones más secas en Nueva Zelanda y Australia durante el periodo de máxima producción. Es probable que las condiciones meteorológicas en el hemisferio sur sean un factor determinante de la evolución del mercado durante el resto de 2026; cualquier indicio de perturbación en la producción probablemente impulsaría aún más los precios mundiales de la leche en polvo.

    Restricciones estructurales de la oferta en Europa: Más allá de las presiones meteorológicas y de márgenes a corto plazo, Europa se enfrenta a un número creciente de restricciones estructurales en la producción de leche. Las normativas medioambientales, las políticas de reducción de emisiones, la disponibilidad de mano de obra, la competencia por el uso del suelo y los programas de reducción de la cabaña ganadera limitan cada vez más la capacidad de la región para aumentar la producción. Los recientes cambios normativos en países como los Países Bajos y Dinamarca refuerzan la idea de que será más difícil lograr un crecimiento futuro de la oferta de leche que en ciclos anteriores. Si bien

    Europa sigue siendo un importante exportador de productos lácteos, su capacidad para generar grandes excedentes exportables disminuye gradualmente, lo que hace que los mercados mundiales dependan cada vez más del crecimiento de la producción en EE. UU. y de unas condiciones meteorológicas favorables en Oceanía.

    Resiliencia de la demanda de los consumidores: A pesar de las continuas presiones sobre los costos y la incertidumbre económica, la demanda de los consumidores en muchos mercados importadores de productos lácteos ha mostrado una resiliencia mayor de la esperada.

    Aunque la inflación, los costos energéticos y las perturbaciones en la cadena de suministro siguen planteando desafíos tanto para los consumidores como para los fabricantes, la demanda de productos lácteos y alimentos ricos en proteínas se ha mantenido, por lo general, sólida. De cara al futuro, la cuestión clave es si los consumidores seguirán absorbiendo el aumento del costo de vida o si comenzarán a ajustar sus hábitos de gasto de manera más significativa, especialmente ante los indicios de una mayor inflación en los precios de los productos lácteos en algunos mercados. Cualquier cambio en la confianza del consumidor o en los patrones de compra podría tener repercusiones importantes para la demanda de lácteos, sobre todo en Asia y en otras regiones clave de importación.


     

    Resumen por IA: La producción mundial pierde impulso: el crecimiento en las principales regiones exportadoras se desaceleró al 1,4% interanual en el 3° trimestre de 2026 y Rabobank proyecta apenas +0,5% en el segundo semestre, incluyendo -0,2% en el 4° trimestre.

    El mercado pasa de abundancia a mayor incertidumbre de oferta: después de una etapa de fuerte expansión, los menores márgenes, las restricciones europeas y los riesgos climáticos podrían limitar el crecimiento de la leche hacia 2027.

    Las proteínas lácteas ganan protagonismo: SMP, WPC y WPI muestran un comportamiento claramente superior al de las grasas lácteas, ampliándose la brecha entre los mercados de proteínas y grasas.

    La demanda mundial muestra mayor resiliencia de la esperada: Asia continúa sosteniendo las importaciones, con una demanda robusta en el Sudeste Asiático y creciente interés por alimentos ricos en proteínas, salud y nutrición, incluyendo tendencias vinculadas con los GLP-1.

    China deja de ser un factor negativo: su producción doméstica se desacelera mientras la demanda comienza a recuperarse. Rabobank espera un ligero aumento de las importaciones, especialmente favorable para el mercado mundial de leche en polvo.

    Los márgenes de los productores se estrechan: aumentan los costos de concentrados, fertilizantes, combustibles y transporte, reduciendo la rentabilidad y pudiendo generar una actitud más cautelosa frente a nuevas expansiones productivas.

    Europa enfrenta restricciones estructurales crecientes: regulaciones ambientales, reducción de emisiones, escasez de mano de obra, competencia por la tierra y reducción de rodeos dificultarán aumentar la producción y generar grandes excedentes exportables.

    El Niño es el principal riesgo para la oferta mundial: condiciones más secas en Nueva Zelanda y Australia, junto con excesos hídricos en zonas de Sudamérica, podrían restringir la producción y generar presión alcista sobre los precios internacionales, especialmente de las leches en polvo.

    Argentina crecería entre 1,5% y 3% en 2026, pero con alta dependencia del clima. La rentabilidad del productor continúa comprometida, mientras aproximadamente 70% de la leche se destina al mercado interno y 30% a exportaciones; además, la limitada capacidad de secado podría restringir el aprovechamiento de oportunidades externas.

    Perspectiva 2027 relativamente favorable para precios: la combinación de menor crecimiento productivo, restricciones estructurales, recuperación gradual de China y demanda resistente podría sostener los mercados, particularmente leches en polvo e ingredientes proteicos. Los grandes riesgos serán El Niño, energía, geopolítica y costos de insumos.

    Rabobank observa un mercado lácteo mundial en transición: de una etapa de abundante crecimiento de la oferta hacia otra de menor expansión e incertidumbre productiva, mientras la demanda resiste y las proteínas lácteas adquieren un protagonismo creciente.

     











    traducido y extractado del Informe de Rabobank