Millennials: comida, moda y amigos 05/04/2017

  • Los nacidos entre 1980 y 2000, la generación del nuevo milenio, los llamados milenio. Su característica es la de ser la primera generación de la comunicación global a través de las tecnologías digitales. Como resultado, incluso para el consumo de alimentos, la Internet se convierte en la fuente de la que extraer información acerca de los productos y la forma de utilizarlos. Los milenio, sin embargo, no están tan interesados ​​en los aspectos clásicos de los contenidos en azúcar, grasa o calorías, si en cuanto a la historia y la experiencia del producto; más de los porcentajes o cantidades mostradas en la etiqueta, se convierte en importante para ellos la identidad del producto, es decir, su origen, la certificación de la autenticidad. Su salud se convierte en un hecho que marca.

    La nueva generación adquiere no sólo y no tanto el producto, por la historia del nombre (o marca) del producto. La comida se convierte en una experiencia y por lo tanto la identidad de marca debe interconectar con la identidad del consumidor, haciendo que se sienta en relación con su historia en lugar de un mero comprador de ese producto. La alimentación adquiere un sentido de descubrimiento y aventura a nuevos sabores, nuevas sensaciones y para desarrollar nuevas relaciones sociales.

    Incluso el modo de consumo evoluciona: en los EE.UU., Millenials comen fuera de casa más a menudo (3,4 veces por semana en comparación con el promedio de 2.8), sino que también les encanta cocinar más que la mayoría de sus predecesores de más edad (64% frente a 52 %).

    Esta generación de la globalización está en constante evolución para las actitudes, las creencias, las preferencias, los hábitos de consumo.

    Los Millenials son la primera generación para hacer frente a la crisis económica del tercer milenio, por lo que todo se vuelve más incierto. Por lo tanto, se vuelve importante para encontrar los momentos emocionantes de la satisfacción y la comida se convierte en uno de esos momentos.

    traducido por el OCLA de cla.it – Fuente: The Boston Consulting Group